jueves, 4 de febrero de 2016

¡Anda la osa! ¡Lo de los culos!

Psssst... eh, vosotros... acercaos. 

Más. 

Más.

Así. 

¿Estamos todos? 

De acuerdo, va. 

Que ya me he acordado. Que el runrún que me rondaba por la cabeza estos días, que resulta que era el Big Culo Day. Esto:

Please RT


¿Cómo que qué Big Culo Day? Jo*er, pues el Big Culo Day. Ah, que eres nuevo. Vale, pues para el nuevo...

El Big Culo Day, que este año cumplirá su novena edición, es una cita ineludible una tontería un evento comiquero cuyo origen se pierde en la noche de los tiempos, pero que tiene que ver en cualquier caso con el buen rollo y las risas. Las reglas son sencillas: si te gustan los culos (eh, ¿y a quien no?) y los comics y te apetece, pues coges y buscas una viñeta en la que aparezca un culo, la recortas (digitalmente, claro que digitalmente, ¿cómo va a ser, con unas tijeras? Pero qué somos, ¿animales?) y la pegas en tu blog, o en tu página de facebook, o en el tuiter, o en tu tuenti (ah, que ya no), o en tu instagram, o en tu vine, o donde sea que la juventud de hoy pierda el tiempo este mes. O todavía mejor: ¡dibuja uno tú mismo! ¡Que se note donde hay arte!

Aparte de eso, estaría bien que usarais todos el mismo hashtag, (#BigCuloDay16 estaría bien) y si pasarais por este vuestro blog para saludar, pues ya sería la pera. Que todos los años hacemos un enoooorme listado de culos y está muy guai, pero ya vamos teniendo una edad obligaciones y de verdad que es un currazo que cada año me atrevo menos a pedirles a los por demás entregados a la causa e inmarcesibles Rebeca y Conrado, que son los que mayormente acaban comiéndose el marrón de tanto enlace y tanto culo (aunque me consta que lo hacen por gusto porque también son muy de culos).  

Y ya está. Si te viene bien, pues eso es lo que haremos el próximo día quince, primer laborable después de San Valentín (porque el amor se va, pero el culo se queda). Y si no, pues no. Don't ask, dont't tell. 

Pero, en cualquier caso, entres en el rollo o no, participes o no, te pediría una cosa. Por lo que más quieras sé discreto y que no se entere David Rubin que estamos haciendo esto.



 
Que si vuelve a Perezrrevertearme lloraré. 

miércoles, 3 de febrero de 2016

A tí H'ronmeer me encomiendo

Maldita sea... esto me está comiendo por dentro. Es que no voy ni a poder dormir hasta que consiga recordar... lo que sea que tengo que recordar. Oh, H'ronmeer, si al menos me dieras una señal...

En fin. 

Ya caeré, supongo. Mientras tanto, disfrutad la colección de portadas de hoy.













Una selección completamente aleatoria de portadas de Dynamite.

martes, 2 de febrero de 2016

Es muy molesto

Nada, que no hay manera.



Llevo ya un par de días con la incómoda sensación de que hay algo que se me escapa. Algo importante.



Y, al mismo tiempo... no sé... es como...



...como si de alguna manera, el universo tratara de llamarme la atención sobre ello.



Pero es que no caigo, tú. ¿A vosotros no os pasa?

viernes, 29 de enero de 2016

We are experiencing technical difficulties

Disculpen las molestias; estamos sufriendo algunas dificultades técnicas.

Pewrmanezcan atentos a su monitor.

Esperamos resolver dichas dificultades en breves momentos.




Y, ya mas a medio plazo, esperamos poder volver a sentarnos.

jueves, 28 de enero de 2016

miércoles, 27 de enero de 2016

Perdonad que offtopiquee

Perdonad que offtopiquee, pero es que me pide el cuerpo que os cuente una cosa.

Sicilia, 1920.

Perdón.

Barcelona, digamos hará unos añitos. Hete aquí que un buen día me encontré en la necesidad de adquirir, para un uso completamente respetable (la planificación familiar, concretamente, y más concretamente aún, la de mi señora y mía, que viene a ser la misma) un juego de esos pequeños (bueno, no tan pequeños, ejem ejem) adminículos de látex de gran simplicidad estructural pero difícil manejo conocidos como profilácticos, preservativos o bien, para lo que viene siendo el vulgo, condones.

Así que, de las dos farmacias ("A" y "B" que se encontraban aproximadamente a una distancia equivalente a mi situación geográfica (las proximidades de la residencia de mis padres) elegí una al azar (que designaremos como "A") y para allá que me fui. Después de guardar el preceptivo turno, me dirigí al dependiente, un caballero de edad ligeramente superior a la mía y aparente buena disposición, en los siguientes términos (o en todo caso, muy parecidos a los que a continuación referiré:

- Amable boticario, ¿tendría usted la bondad de facilitarme, a cambio de una cantidad económica por usted fijada, un paquete de sus mejores profilácticos (talla grande por supuesto)? Pues no es otro mi deseo que proceder en fecha próxima a lo que vendría a ser el coitum con mi muy respetable costilla, dado que encuentro que un sano esparcimiento y refocile revitaliza el cuerpo y el espíritu, a fe mía.

Lo he adornado un poco quizás, pero os haceis una idea.

Bueno. Pues el boticario encogiéndose de hombros, como pidiendo disculpas -pero con gesto adusto- repuso:

 - Lo siento, pero aquí no vendemos de eso.

Cabe decir que yo era por aquel entonces un señor con toda la barba y que nos encontrábamos en pleno siglo dieci... veint... veintiuno! Una respuesta así, de habérmela encontrado veinticinco años atrás, hubiera derivado con bastante probabilidad en a) un inconexo balbuceo por mi parte, acompañado de b) una transición facial de mi habitual blanca palidez hacia un rojo tomate, e incluso c) una momentánea pero fatal pérdida de control de mis esfínteres.

Pero por suerte, yo era ya un hombre hecho y derecho, así que sin descomponer el gesto, repregunté:

- ¿Y eso?

- Es que al dueño no le gustan. Es un hombre de principios.

Ajá. Pensé, mira, un hombre de principios. No le agradan los profilácticos, preservativos, gomas o condones (o la gente que los usa) y por tanto, no los vende. Qué temple -pensé yo- hace falta para obviar el hecho de que la farmacia "B" sita a escasos ochenta metros venda sin problemas tales artículos, y afrontar la sin duda deficitaria en términos económicos decisión de negarle al mercado, siempre tan sabio, lo que éste desea. Que León de la moral. Que Titán de la decencia. (Y si condones no, como para venir a buscar pastillicas del dia después, anoté mentalmente).

De manera que decepcionado por mi fracaso en la tarea de aprovisionamiento, pero admirado por la existencia de un farmacéutico dispuesto a perder dinero por mantener bien firmes sus -justo es reconocerlo, un tanto anticuados- principios salí de dicha farmacia, recorrí los ochenta antedichos metros, compré los condones en la farmacia de al lado ("B"), a la que me he dirigido cada vez que he tenido la necesidad, y jamás en mi vida volví a poner los pies en la farmacia designada como "A".

Porque principios tenemos todos, señora.

(Y por cierto, sí, hubo gran refocile). 

Os preguntareis por qué os cuento esto.

Bueno. Pues os lo cuento porque sin duda, vosostros como yo os habreis preguntado qué sería de aquel Guardián de la Moral. Aquel respetable hombre de negocios dispuesto a afrontar un grado marginalmente inferior de  rentabilidad en su inversión, a cambio de salvarnos a todos un poquito del fuego infernal que sin duda merecemos cuando evadimos la sagrada función del refocile, esto es, la reproducción de la especie.

Bueno, pues que sé que estais intranquilos, pero no lo esteis.

Nuestro Fénix de las Buenas Costumbres ha encontrado una fuente alternativa de ingresos que no entra en conflicto con absolutamente ningún precepto moral y/o ético. Porque, a ver...


Digestiones pesadas, síntomas de resfriado, ojos rojos, ansiedad y nerviosismo, piel irritada y picaduras, dolores musculares, mala circulación, higiene bucal... qué util és el agua con (poca) azúcar, ¿eh?


¿...qué daño va a hacerte un poco de azúcar...?


martes, 26 de enero de 2016

Jakuna Matata

Son sus costumbres y hay que respetarlas. Y si su cultura es llevar turbante, pues me parece estupendo que lo lleven a todas partes. A donde sea.

Turbante por la calle, turbante en los restaurantes, turbante en el fútbol, en los toros... claro que sí. Yo soy un gran partidario del turbante. "Más turbantes", les digo a mis amigos a la menor ocasión. 




Pero lo de Jakuna Singh me parece excesivo.

lunes, 25 de enero de 2016

The Extraordinary Monday's Morning Motivator Extravaganza (y 218)

Huy esta semanita, cómo viene. Cómo viene.

Esto sólo hay una manera de salvarlo.



¿Alguien, para un mofongo rápido?