El tipo que inventó los teléfonos inteligentes, los esmarfones esos: un crac. O el tipo de los edificios inteligentes, ojo, edificios, complejísimo: una bestia. O las lavadoras inteligentes, que eso sí tiene mérito, dotar de inteligencia a esos trastos merienda calcetines del diablo. Bueno, pues ese tio, otra bestia parda.
Pero, ingenieros del mundo, arrodillaos y rendid pleitesía al inventor del espejo inteligente, capaz de detectar el reflejo más interesante de todos los posibles objetos presentes en la habitación, estén o no delante...
...y si para ello hay que curvar el espaciotiempo, pues se curva, y punto pelota.
Eso es inteligencia.
