- Este... créanme que les digo que les quedo agradecidísimo.
- ¡Es nuestro trabajo, rudo granjero!
- La manera en que descubrieron al ladrón y lo capturaron fue... fue increíble...
- ¿Vio qué golpe le dí? ¡Santas patadas voladoras, Batman!
- Indudablemente, me han salvado ustedes de la ruina y el descrédito...no sé cómo expresarles lo... agradecido que estoy...
- ¡Por favor, de verdad que no tiene que hacerlo!
- Mi casa es su casa; todo lo mío es suyo, de corazón y para siempre.
- Nos abruma usted, fornido granjero.
- Pero... sólo como un favor personal...
- ¿Sí?
- ¿Podría pedirles... si no es mucha molestia...?
- Diga, diga, amable granjero.

- ¿Podrían ustedes dejar en paz a mi toro?