Ayer fuimos al Saló y...
Sigh.
De verdad es que te encoge el corazón verlo así.
Con lo que ha sido el tío.
Héroe de los oprimidos, azote del villanato, Señor de la Noche, caballero Oscuro y yo que sé qué más. Pero supongo que a todos nos afecta la crisis.
Y cada uno se busca la visda como puede.
Y si hay que remangarse, se remanga uno.
Pero, coño, que está vendiendo bragas.
Vale, bragas de cuello: pero bragas.