viernes, 8 de noviembre de 2013

No podemos arriesgarnos, Robin


- Decidido. Pásame el batimóvil, Robin. Voy a llamarles.

- Batman... por favor. No. No lo hagas. Te vas a llevar una decepción.

-  Pero tengo que hacerlo, Robin, ¿no lo ves? ¿Es... es que no lo entiendes? ¡Tengo que hacerlo!

- Pero Batman, es que... vas a llamar, ¿y qué pasará? Pues, pues, pasará que vendrán, te traerán a casa medio pollo, o unas alitas, quizás con alioli si hay suerte, unas patatas fritas grasientas.... Y ya. Eso será todo. Nada más. Nada. Es sólo un nombre, Batman. Sólo un nombre.

- Entiendo lo que quieres decir, Robin, y se que lo que dices, lo dices por mi bien... pero míralo de este modo: ¿y si te equivocas? ¿QUÉ PASA SI TE EQUIVOCAS, ROBIN?




- Mmmmmmvenga, va, llamo yo...

5 comentarios:

  1. Oh, dios.
    Oh, dios.
    Oh, dios. ¡Síiiii!
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    1. Joer, pues haberlos pedido antes o_O

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    2. Y yo qué sabía que tenía voz o voto. ¡Que soy español!

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  2. Vicious8:27 p. m.

    Saludos desde peru, donde paseando cualquier dia te encuentras con una fiesta llamada pollada bailable

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Humor comiquero sofisticado e inteligente. Hacemos de la elegancia nuestra bandera. No encontrará usted nada mejor a este lado del rio ese de CHOCHOA.