sábado, 29 de marzo de 2008

La achuchabilidad del ornitorrinco

Al habla, el Creeperillas.


Damas, caballeros, hasta ahora este blog ha sido siempre… cómo decirlo… unidireccional y medio.


Quiero decir: hay comunicación, por supuesto. El Marciano nos provee con imágenes de comics, nosotros hablamos sobre ellas, de los comentarios pueden surgir nuevas ideas, muchas veces somos nosotros quienes enviamos al Marciano las imágenes que queremos compartir con el mundo, y cómo olvidar aquella participación estelar de David Baldeón, dibujante de Robin. Si este blog no fuera este blog, casi se podría decir que aquí nos entran las participaciones por todas las partes imaginables. En ese sentido, desde luego, no es un blog unidireccional.


Pero lo que sí es cierto es que siempre es “El comic nos transmite un mensaje a nosotros”. Nunca en este blog nosotros hemos transmitido un mensaje al comic.


Hasta ahora.


Quisiera aprovechar esta oportunidad, ahora que sabemos que hay gente en DC Comics que nos lee, para hacer un llamamiento. Disfruto con los comics de DC como el que más (mente limpia), especialmente con Batman (mente limpia), muchas de cuyas historias me han llegado bien hondo (MENTE LIMPIA, hostias ya!). Sin embargo, no podemos negar que en los últimos años las historias que la editorial baraja están un pelín… trilladas. Apenas vemos nada nuevo. El público necesita nuevas emociones, necesita nuevos desafíos. Necesita encontrar algo diferente, algo fresco, algo original.


Por extraño que pueda parecer, quizás el cine sea precisamente la inspiración que necesitan. Pero no el cine comercial, que arrasa en taquilla contando la misma historia cambiando sólo los nombres de los personajes. No. Grandes autores como Neil Gaiman han demostrado que un comic introspectivo, dramático, poético, con sus justas dosis de aventuras, romance y humor, puede alzarse sobre los comics de superhéroes como una obra maestra. Quizás va siendo hora de atreverse a profundizar en historias que hasta el momento sólo hemos podido ver en el cine más intimista. Dejar claro al público que el comic es, por encima de todo, otra forma de arte.


Está bien, el público quiere héroes. Pero ¿no hay héroes en el mundo real? ¿No es un héroe aquél que afronta la adversidad, que se enfrenta al dolor sin esperar ganar? ¿Que tienen que ser SUPERhéroes? ¡También se puede hacer! Pero sin dejar de lado el lado humano, incluso el lado más silvestre de los protagonistas. ¿Que el público quiere personajes exóticos? Pues se traen personajes exóticos, incluso el sidekick de rigor puede ser uno de estos personajes. ¿Épica? ¡Bienvenida sea! Hay pocas cosas mejores que encontrar la épica intrínseca en una historia más cotidiana, lo que hace que cada vida sea especial. ¿Sexo? ¡Pues sexo! Total, si están ustedes leyendo esto, ya sabrán que tanto si lo hay como si no al final lo vamos a sacar (con perdón).


Comprendo que puede ser difícil, quizás un cambio demasiado brusco. Pero ya se han hecho adaptaciones de películas a comics, más o menos libres, algunas de las cuales aportan mucho más a la historia de lo que se pudiera ver en la gran pantalla. Si necesitan un pequeño empujoncito, aquí el célebre dibujante Ovidio Miguel y yo, su humilde servidor el Creeperillas, estamos dispuestos a echar una mano. Sin ir más lejos, ya tenemos la idea de qué película podría reunir todo lo anteriormente dicho y funcionar bien como comic:


Decidme ahora que ese ornitorrinco no es achuchable…


Por una módica cantidad, estaríamos encantados de venderles los derechos de esta historia. No tienen más que ponerse en contacto con nosotros por medio de este blog o en los nuestros respectivos.









(y si cuela, cuela)

[By El Creeperillas & Ovidio. Un lujo, oigan. Y sí, el ornitorrinco es achuchable]

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