martes, 20 de marzo de 2012

Metiendo codos

- Vamos, Dick, presta atención. Tuienes que ser capaz de reconocer a cualquier villano, y recordar sus puntos fuertes y débiles en un parpadeo. Y la única manera de conseguirlo es practicando, practicando y practicando. ¿Preparado?

- Preparado, Batman.

- Ahí va.

¡CLIC!


- Mmmmm.. el Ventrílocuo.

- Muy bien, Dick. ¿Nombre real?

- Arnold Wesker.

- ¿Poderes?

- Ninguno.

- ¿Modus operandi?

- El ventrílocuo es un señor del crimen, cuyo dominio sobre su banda se cimenta en una marioneta, Scarface, de la que jamás se separa y que controla introduciéndole la... mano... por el... ehm... vaya...

- ...

- ...caramba, qué casualidad...

5 comentarios:

  1. Prime!

    Un claro caso de vidas paralelas.

    ResponderEliminar
  2. John Space11:12 a. m.

    Podría usted habernos puesto a Peyton Riley, pero nooo, aquí preferimos los viejos calvos con gafas.

    ResponderEliminar
  3. Ya veo... Dick se siente identificado con Scarface...
    Ya volví... Sé que no me extrañaron ni les interesa dónde ni con quién estaba... Es que me gusta presumir.

    ResponderEliminar
  4. La cara de mala leche de la marioneta parece plenamente justificada.

    ResponderEliminar
  5. A mí siempre me ha intrigado lo del piano.
    ...
    Ah, ya lo pillo: pi-ano.

    ResponderEliminar

Humor comiquero sofisticado e inteligente. Hacemos de la elegancia nuestra bandera. No encontrará usted nada mejor a este lado del rio ese de CHOCHOA.