viernes, 25 de noviembre de 2011

La crisis, explicada (con gráficos ilustrativos!)

Érase una vez un Estado.

Un estado con todo lo que tienen que tener los estados: su educación, su sanidad, sus ciudadanos y sus bancos. Y estos últimos prestaban, prestaban a manos llenas, regalaban el dinero como si dijéramos. Porque los pisos, como todo el mundo sabe, jamás bajan de precio.

Pero hete aquí que un día, los ciudadanos dieron en pensar que pagar el metro cuadrado a razón de chorrocientos mil euros más un riñón como de que no (Bueno, ellos no lo dijeron, pero leyeron que los americanos lo habían dicho y además todo el mundo estaba muy nervioso por unos hermanos que se llamaban Limón o algo así) . Y los bancos dijeron: "Huy! ¡Se nos han caído unos cientos de miles de millones! ¡Mira que somos torpes!" Y el estado les dijo: "Yo os ayudo a recogerlo, pero que no vuelva a ocurrir, ¿eh?" Y se agachó a buscar el dinero.


El Estado, buscando dinero.
El de atrás es la personificación antropomórfica de los Mercados,
cuyo papel se desvelará a continuación.

El Estado y los bancos buscaban y buscaban, pero el dinero no aparecía. No podía aparecer. Porque toooodos aquellos pisos de a chorrocientas mil el metro cuadrado, ahora no valían ni lo que el papel de su escritura. Porque nadie quería comprarlos. Por lo que en los bancos, cada euro que se encontraban iba a tapar agujeros. No iba a financiar negocios nuevos. Ni viejos, ya puestos. Y sin un duro que llevar a su tesorería, las empresas comenzaron a cerrar, los trabajadores a quedarse en casa, los ingresos del estado a reducirse y los gastos a aumentar. Así que el Estado comenzó a necesitar dinero.


"Te tengo donde quería" ¿Lo pilláis?

Y los mercados suministraron el dinero. "¿Necesitas dinero? Ahí tienes. Vaya, veo que necesitas más dinero, porque esto no se arregla. Vale, te dejo más, pero te lo voy a cobrar algo más caro por si acaso... sí, ya lo sé, ya lo sé que entonces es más difícil que me lo devuelvas pero, eh, me duele a mí más que a tí, yo me estoy arriesgando al dejarte esta pasta, ¿sabes? no es como si alguien fuese a montar un tremendo plan de rescate o hubieses modificado la Constitución para tener que pagarnos a nosotros antes que, bueh, yo qué sé, a tus médicos, o profesores, o.... y, oyes, ya que ha salido el tema... ¿has pensado cómo vas a pagar todos esos lujos, sanidad, educación, dependencia, pensiones y además devolverme mi pasta?" "Bueno... quizás cuando recupere el dinero que estoy invirtiendo en ayudar a los bancos y cajas, claro", contestó el estado. Y los mercados dijeron, "uh, oh..."

Pensiones conge"SCCHRIPP!"

"....me temo que va a haber que hacer unos recortes por aquí..."

10 comentarios:

  1. Doloroso prime!

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  2. Marvelstein10:42 a. m.

    No sabía que la crisis NINJA estaba relacionada con el sigilo NINJA.
    Gracias a Jotace, cada día aprendo algo nuevo.

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  3. Más que recortar, ahí lo que presiento es que habrá que coser...

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  4. Carlos Gomez1:24 p. m.

    Impresionante Maestro, realmente impre-zionante

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  5. Carlos Gomez1:31 p. m.

    Impre-zionante Maestro

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  6. Moraleja:
    La crisis no sabe sigilo ninja. Son los estados que no saben verla venir. O son como Robin, y quieren que venga.

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  7. Ud. es que se dedica a enseñar cosa como economía, verdad?...

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  8. ¿Dónde hay que repetir para ir a alguna de tus clases? :D

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  9. No se si a Flash le entusiasmará la idea de repetir.

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  10. Moraleja: Por mucho que corras, te acabará pillando...

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