A mí lo del Ronaldo ese me parece una obscenidad, oigan. ¿94 kilos? ¿Qué 94 kilos? No, hombre, no. Eso es simplemente lo que manda el mercado que, como bien sabemos los economistas -y a ver si los simples mortales os vais enterando- es escrupulosamente eficiente y asigna los recursos a la perfección.
No, de lo que yo hablo es de los cachondos de El País:
Oh, sí, Floren, toma, toma...
Unos cachondos, ya digo.





















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